020- Dos estilos diferentes de vivir

Serie de enseñanzas dentro del Sermón de la montaña (Mateo 5-7)

Mateo 7:24-28 

Hoy finalizaremos esta maravillosa serie que hemos basado en  el Sermón de la Montaña. Hoy veremos los versículos del 24 al 28 del capítulo 7. Veremos tres puntos muy claros en estos párrafos bíblicos. El texto dice:

«Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.

«Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción».

Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de Su enseñanza, porque les enseñaba como uno que tiene autoridad y no como sus escribas.

1- Sabio el que oye la Palabra de Dios y la pone por obra

Mateo 7:24 » Por tanto, cualquiera que oye estas palabras Mías y las pone en práctica será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; 25 y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.

Job 28:28 NBLA dice: 

“El temor del Señor es sabiduría,
Y apartarse del mal, inteligencia”.

El hombre necesita conocer la revelación especial, las Sagradas Escrituras, para adquirir sabiduría y vivir en el temor del Señor conforme a ellas. Jesús señala en este primer punto que Sus Palabras deben ser escuchadas y puestas en práctica. Solo de esa manera se le podrá señalar como un hombre sabio. Y Jesús añade: “Será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca.” 

Job señaló el mismo principio cuando afirmó que “apartarse del mal [es] inteligencia”. La vida del sabio es una lucha constante por poner fundamentos bíblicos en sus relaciones personales con Dios, con su propia familia, con la iglesia de Jesucristo, con su vecindario, en medio de sus compañeros de estudio y de trabajo, de sus amigos y conocidos. Un hombre sabio trabaja sobre la fe puesta en la Roca, que es Cristo. El sabio verá venir, una y otra vez, tiempos de adversidad y permanecerá salvo.

2- Necio el que oye la Palabra de Dios y no la pone por obra

En cambio Mateo 7:26 dice: “Todo el que oye estas palabras Mías y no las pone en práctica, será semejante a un hombre insensato que edificó su casa sobre la arena; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; y cayó, y grande fue su destrucción”.

La falta de sabiduría evidencia al hombre insensato que edifica sin fundamentos eternos. Edifica con arena a la orilla de los ríos que ya sabe que se desbordan cada año cuando viene el invierno. El necio es insensato; carece de inteligencia; en él no habita la sabiduría. Oye, pero no retiene. Mira, pero olvida. Jamás pone por obra la Palabra del Señor; le es una locura. Vive para edificar sin la ciencia de Dios, sin el consejo eterno que tiene fundamentos eternos. Es ciego; no mira a la luz; es sabio en su propia opinión. Nunca tiene hambre de lo eterno, nunca tiene sed de Dios. Cree en lo que tiene enfrente de sus ojos y avanza sin rumbo. No usa brújula para la vida. Es sensual. No piensa en lo eterno. Su vida es el aquí y el ahora. Se deleita en levantar una copa y brindar, diciendo: Comamos y bebamos, porque mañana moriremos. ¡Ay de los que edifican sobre la arena! ¡Caerán y será grande su destrucción! 

3- El Sermón del Monte, enseñanzas con autoridad divina 

Esta serie, basada en el Sermón de la Montaña, nos ha recogido una serie de maravillosas enseñanzas que el Amado Jesucristo impartió a Su generación en las tierras de Israel en aquel entonces. Hoy esas mismas palabras han venido a nosotros para que andemos por ellas y, con sabiduría, nos mantengamos en pie cuando la tormenta final haya venido contra nosotros. Al final, permaneceremos parados sobre la Roca Eterna, que es Cristo. En Él, como en una gran arca, estaremos a salvo. 

Mateo 7:28 dice: “Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de Su enseñanza; porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.” Sus enseñanzas eran diferentes, Su forma de enseñar era diferente, “porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas.” Con este versículo se cierra esta narrativa del evangelista Mateo. A partir de aquí Mateo abrirá una nueva narrativa en la que nos llevará de la mano para seguir explorando  el conocimiento de la persona y de la obra de Jesucristo.

Preguntas de Reflexión:

1- Al examinarte a ti mismo, ¿cómo estás respondiendo a las enseñanzas de Jesucristo?

2- ¿Crees que es justo que los que edifican sobre la arena al final caigan en gran destrucción?

3- ¿Cómo aplicarás este texto a tu vida y cuál será tu mensaje para aquellas personas con las que te relacionas?

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